viernes, 23 de enero de 2009

EL TALLER DE SAN "JOSE"

El carpintero del corazón de oro

Érase una vez un pueblo muy, muy lejano, en el que vivía un carpintero muy especial:

José era el carpintero del barrio y aunque tenía su pequeño taller varias calles más abajo, todo el vecindario sabía que podía acudir a él, ya que tenía un corazón de oro y ayudaba a la gente sin pedir nada a cambio, salvo una sonrisa de agradecimiento.

-La puerta ha quedado perfecta-, indicó
José mientras comprobaba las bisagras por última vez. A continuación recogió su caja de herramientas y se despidió de sus vecinos sin querer cobrarles nada por el trabajo, ya que sabía que aquella gente era muy pobre y no tenían apenas dinero.

Ya en la calle se encontró con Alonso, su buen amigo el zapatero, con el que se detuvo a charlar animadamente hasta que el reloj de la torre de la iglesia le indicó que era hora de volver a casa. A su regreso a la carpintería
José dejó la caja de herramientas encima de la mesa y se quitó el mandil para dejarlo colgado de una percha de la pared, pero en ese momento algo llamó poderosamente su atención: allí, encima de la mesa, justo al lado de la caja de herramientas, había una bonita y reluciente moneda de oro.

-¿Quién habrá olvidado aquí esta moneda?-, pensó mientras se rascaba la cabeza con la mano derecha. -Seguramente se la habrá dejado olvidada alguno de mis clientes- concluyó mientras cerraba la puerta del taller para dirigirse a casa.
José pasó toda la noche pensando quién podría ser el dueño de aquella moneda y solo se le ocurrió que ya que no podía saber a quién pertenecía, lo mejor sería entregársela a Juana, una señora del barrio, muy pobre y con muchos hijos; de modo que al día siguiente, de camino a la carpintería, entregó la moneda a la mujer que se puso muy contenta.

Ya en el taller sus tareas le mantuvieron ocupado hasta la hora de comer y fue en aquel momento, al dejar el martillo encima de la mesa, cuando observó un resplandor dorado similar al del día anterior, solo que en esta ocasión no se trataba de una si no de dos enormes y relucientes monedas de oro.
José abrió unos ojos como platos ya que en esta ocasión no podía tratarse de otro descuido de manera que, aún sorprendido, optó por guardarse las dos monedas en el bolsillo del pantalón.

Aquella tarde recibió la visita de otro vecino. El hombre acudía a pagar al carpintero por haberle arreglado el tejado de su casa, pero con lágrimas en los ojos le dijo que le era imposible pagar, pues no tenía trabajo ni dinero.
José le escuchó atentamente y le contestó sonriendo: -no debes preocuparte; no hace falta que me pagues nada-. El hombre agradecido le abrazó y José salió a despedirle hasta la calle de forma que cuando entró de nuevo en el taller encontró otras dos monedas de oro brillando encima de la mesa. El carpintero, incrédulo, se frotó los ojos al descubrir este nuevo tesoro y apresuradamente las recogió y se las guardó en el bolsillo junto a las otras.

Durante toda la noche y el día siguiente el buen carpintero estuvo buscando una explicación a lo sucedido y llegó a una conclusión: cada vez que ayudaba a alguien, recibía una recompensa en forma de monedas de oro.

Para tratar de comprobar su teoría recogió la caja de herramientas y acudió a la casa de un vecino al que tenía que arreglarle una ventana. Una vez en su casa le arregló el marco de la ventana y no solo no le cobró sino que además le ajustó una bisagra de la puerta que chirriaba. Después de recibir el agradecimiento del buen hombre,
José corrió hacia su taller apresuradamente, abrió la puerta y....¡¡efectivamente!!, encima de la mesa aparecían cuatro monedas de puro oro.

José cerró la puerta tras de sí y la atrancó con un cerrojo; recogió las monedas y las guardó juntó con las demás.

Así fueron pasando los días y
José fue amasando una fortuna, aunque también y sin darse cuenta, su codicia también iba en aumento.

Hasta que un buen día el carpintero entregó una limosna a un ciego a la puerta de la iglesia y corrió al taller esperando su recompensa. Cual fue su sorpresa cuando en lugar de una pieza de oro lo que había encima de la mesa era una vulgar moneda de hierro. Confundido, el carpintero salió de nuevo a la calle y a la primera persona que se encontró le entregó una cantidad de dinero aún mayor que la del ciego; a continuación entró corriendo al taller y buscó y rebuscó sus monedas de oro: Revisó el banco de trabajo, arrojó al suelo toda la herramienta e incluso se arrodilló delante de la mesa para buscarlas por el suelo; pero lo único que halló fueron dos miserables monedas de hierro.


Enfurecido y aterrado optó por llevar su tesoro al Banco de la ciudad para ponerlo a salvo, así que recogió su cofre de monedas y salió. En el camino se encontró con su amigo el zapatero que le saludó cortésmente pero
José, mas preocupado por su dinero que por sus amigos, no tuvo tiempo de responder al saludo.


Todos los días acudía el carpintero al banco a contar sus monedas. Se había convertido en una persona desconfiada, malhumorada y con un corazón de hierro. Pero una mañana, al abrir el cofre, descubrió que sus amadas monedas doradas se habían convertido en vulgares monedas de hierro. Furioso por el engaño pidió explicaciones pero nadie en el banco se las pudo dar, de modo que
José tuvo que darse por vencido y echarse a llorar.

Ya de camino a casa, desolado y cargando con su cofre lleno de monedas sin valor, cruzó por delante de una pequeña herrería. Al verle pasar, un viejo herrero salió a su encuentro para pedirle una limosna.
José le miró de arriba a abajo y después de pensárselo unos segundos, sonriendo, le entregó el cofre. El viejo lo abrió y su cara se llenó de una gran alegría, ya que con aquellos trozos de hierro sin valor, podría forjar decenas de herraduras con las que poder dar de comer a su familia.

El carpintero le siguió con la mirada mientras el viejo se alejaba feliz con el cofre y, mas reconfortado, continuó su camino. Al llegar a la carpintería se puso el mandil para comenzar a trabajar y entonces observó que encima de la mesa había una reluciente moneda de oro.

De esta manera
José aprendió que la verdadera recompensa está en ayudar y no en esperar nada a cambio.


El Carpintero Del Amor

Andrés Cepeda

Yo Tuve Un Amor Que En Mi Corazón
Trazó Marcas Negras
Y De La Viruta Que Allí Quedó
Nacieron Mis Penas (Bis)

Cepillo Para Pulir
Angustias De Mi Alma
Serrucho Para Cortar
Amor Que Duele Y Que Daña (Bis)

Carpintero De Tu Piel
Ebanista De Tu Aliento
Mi Martillo Y Mi Cincel
Van Labrando Mi Lamento

La Rumba Es En Mi Taller
Mis Amigos Mi Herramienta
Dónde Estará Mi Mujer
Mi Madera Y La Experiencia



jueves, 22 de enero de 2009

PAZ EN LA TORMENTA


Después de la tormenta siempre llega la calma.

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PROMESAS ROTAS

El tiempo no se alía

las nubes no son claras

el sol se difumina

la luna no refleja su mirada.

Se ha parado el tiempo

en una etapa pasada

donde todo era amor y contento

que desapareció con la mañana.

promesas que se olvidan

llantos que no cesan

ilusiones perdidas

por el recuerdo de ellas.

Tratando de olvidar

caminan por la vida

el corazón y el alma

ambas oprimidas.

ambas oprimidas.

Quién apagará el grito silencioso

de un dolor latente siempre doloroso

que pide olvido

para secar sus ojos.

Tiempo perdido

a la vez odiado y maldecido

nada es verdad, todo se ha perdido

quizás el lamento se quede dormido.

silencio y soledad.

son armas de un final

la daga clavada

que ahí siempre estará.

Maldito corazón

que sigues latiendo

en esta sin razón

de tiempo sin dueño.

Casal.

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Cuando lloras por las veces que intentaste...
Tratas de olvidar la lágrimas
que lloraste.
Solo tienes pena y tristeza
el futuro y cierta espera.

Puedes tener paz en la tormenta.
Muchas veces yo me siento igual que tu.

Mi corazón anhela algo real (ajaaa)
El Señor viene a mí y me ayuda a seguir.

Ten paz en medio de la tormenta.
Puedes tener paz en la tormenta.
Fé y esperanza cuando puedas seguir a un
contunto hecho pedazos.
El Señor guiará tus pasos.

Ten paz en medio de la tormenta.
Cuando lloras por las veces que intentaste...
Tratas de olvidar la lagrimas que lloraste.

Solo tienes pena y tristeza,
el futuro y cierta espera

Puedes tener paz en la tormenta
Puedes tener (puedes tener) paz en la tormenta (en la tormenta)
Puedes tener paz en la tormenta (puedes tener)
Bella esperanza cuando no puedas seguir (Bella esperanza)
a un contunto hecho pedazos el Señor guiará tus pasos(Guiará tus pasos)

Ten paz en medio de la tormenta

Muchas veces yo me siento igual que tú ( Me siento igual que tú)
Mi corazón anhela algo real (real)
El Señor viene a mí y me ayuda a seguir( a seguir)

Ten paz en medio de la tormenta
Puedes tener paz en la tormenta(puedes tener, en la tormenta)

Bella esperanza cuando (Bella esperanza)
no puedas seguir
a un contunto hecho
pedazos El Señor guiará tus pasos
ten paz en la tormenta
Sí puedes tener paz en la tormenta

Bella esperanza cuando no puedas seguir(no puedas seguir)
a un contunto hecho pedazos el Señor guiará tus pasos(hecho pedazos)
Paz en medio de la tormenta x3




Haz ahora esta oración, creyéndola en tu corazón y confesándola con tu boca:
“Señor Jesús, te necesito. Te abro mi corazón y te invito a que entres en mí. Hoy te confieso como mi Señor y mi Salvador y te agradezco por perdonarme todos mis pecados. Yo creo en ti y creo que al recibirte he recibido también el regalo de la vida eterna. Lléname con tu Espíritu Santo; hazme una persona nueva. Hoy yo te entrego mi vida Amén.”

martes, 20 de enero de 2009

Esta soy yo

Quizás te equivocaste al elegirme como tu mariposa
la realidad es más dura que la piedra.

Soy yo quien sueña con todo y ríe de nada,
soy yo quien tiene metas y sueños,
soy yo la voluble, la inconstante,
la que explota de repente, la iracunda.

Soy yo quien de repente despierta entusiasmada
simplemente por verte en la cama.
Soy yo la amante de las mariposas,
del color amarillo y las tardes soleadas.

Soy yo la que sonríe aunque esté agobiada,
la que mueve los pies y las manos,
la que lucha contra sus defectos;
la que es tímida pero a la vez se arriesga,

la que disfruta bailar bajo la lluvia,
la que disfruta de una ola en su espalda
sin importarle nada.

Soy yo la que navega,
la que se pierde en sus pensamientos,

soy yo la que disfruta la dulzura de una sonrisa
tanto como la intensidad de la piel,
la que camina descalza aunque haga frío,
la que cree en Dios, la que conoce al diablo.

No sigas a un amor que te hizo sufrir, un amor que un día se olvidó de ti y lo peor, un amor que un día se fue de ti!!! No confíes en alguien que te dijo: 'te lo juro', 'que lloró', y luego, te reemplazó sin ningún dolor. Recuerda: 'Quien se va sin ser echado, vuelve sin ser llamado'

LETRA DE LA CANCION EL SUEñO DE MORFEO - ESTA SOY YO

Y esta soy yo

Y esta soy yo

Y esta soy yo

Y esta soy yo



Dicen que soy

Un libro sin argumento

Que no se si vengo o voy

Que me pierdo entre mis sueños



Dicen que soy una foto en blanco y negro

Que tengo que dormir más

Que me puede mi mal genio



Dicen que soy

Una chica normal

Con pequeñas manías que hacen desesperar

Que no se bien

Donde esta el bien y el mal

Donde esta mi lugar



Y esta soy yo

Asustada y decidida

Una especie en extinción

Tan real como la vida

Y esta soy yo

Ahora llega mi momento

No pienso renunciar

No quiero perder el tiempo

Y esta soy yo

Y esta soy yo



Dicen que voy

Como perro sin su dueño

Como barco sin un mar

Como alma sin su cuerpo



Dicen que soy

Un océano de hielo

Que tengo que reír más

Y callar un poco menos



Dicen que soy

Una chica normal

Con pequeñas manías que hacen desesperar

Que nos e bien

Donde esta el bien y el mal

Donde esta mi lugar



Y esta soy yo

Asustada y decidida

Una especie en extinción

Tan real como la vida

Y esta soy yo

Ahora llega mi momento

No pienso renunciar

No quiero perder el tiempo

Y esta soy yo

Y esta soy yo



Oh



No se lo que tu piensas

No soy tu cenicienta

No soy la última pieza de tu puzzle sin armar

No soy quien ideaste

Quizás te equivocaste

Quizás no es el momento



Y esta soy yo

Asustada y decidida

Una especie en extinción

Tan real como la vida

Y esta soy yo

Ahora llega mi momento

No pienso renunciar

No quiero perder el tiempo

Y esta soy yo

Y esta soy yo

lunes, 19 de enero de 2009

Soledad


Un manso río, una vereda estrecha,
un campo solitario y un pinar,
y el viejo puente rústico y sencillo
completando tan grata soledad.

¿Qué es soledad? Para llenar el mundo
basta a veces un solo pensamiento.
Por eso hoy, hartos de belleza, encuentras
el puente, el río y el pinar desiertos.

No son nube ni flor los que enamoran;
eres tú, corazón, triste o dichoso,
ya del dolor y del placer el árbitro,
quien seca el mar y hace habitable el polo.

Rosalía de Castro

sábado, 17 de enero de 2009

GRACIAS POR TU AMISTAD

Gracias por dejarte querer.

Gracias por todo lo que me das.

Gracias por encender mi alma.

Gracias por tu luz.

Gracias por indicarme el camino a la felicidad.

Gracias por tolerarme.

Gracias por comprenderme.

Gracias por tu ternura.

Gracias por tu mirada que me acaricia.

Gracias por tus palabras que me alientan.

Gracias por estar ahí.

Gracias por hacerme sentir mejor.

Gracias por apoyarme.

Gracias por tu sinceridad.

Gracias por tu bondad.

Gracias por tu paciencia, que te permite soportarme.

Gracias por distraerme de los problemas que agobian mi vida.

Gracias por ser como eres.

Gracias por quererme...

¿Que mas puedo decirte?

Sólo que tú, eres poesía que alegra mi alma.

Francisco Dios te bendiga

y que tu luz siempre se proyecte a los demás

http://msp272.photobucket.com/albums/jj183/alepaisa1080/gracias_por_ser_mi_amigo_01.gif

http://www.youtube.com/watch?v=QevIDvop5lc&feature=related




viernes, 9 de enero de 2009

Solo versos de mis pensamientos

ESPADAS DE SILENCIO GUARDARAN MIS PENSAMIENTOS

TU SONRISA ILIMUNA MI PENSAMIENTO
Y TUS LABIOS ME INCITAN A UN BESO

TE INVITO A ALETEAR JUNTO A MI ALMA.
VEN, GIRA, BAILA CON SUTILIDAD
QUE TUS ALAS ME RODEEN Y HAGAN SUSPIRAR.
MIS LATIDOS BUSCAN UN RINCONCITO JUNTO A TU ALMA


Letra de la canción Se Me Va De Las Manos de Ella Baila Sola:
(Ella Baila Sola Lyrics - Se Me Va De Las Manos Song):

Que se me va de las manos entre el humo de los coches, el verano
Que se me olvida la gente que con más o menos suerte, me ha ayudado
Y se me va de las manos mientras los días siguen pasando

Y yo perdiendo la calma, ciudad extraña
Veremos si hoy trae la suerte tu llamada en mi ventana
Que los relojes no duermen y en mi mente sus agujas son espadas
Y se me va de las manos mientras los días siguen pasando

Y yo perdiendo la calma, ciudad extraña
Que se me va de las manos entre el humo de los coches, el verano
Que se me olvida la gente que con más o menos suerte, me ha ayudado Letra de Se Me Va De Las Manos - Ella Baila Sola - sitiodeletras.com
Y se me va de las manos mientras la vida sigue pasando

Y yo perdiendo la calma, ciudad extraña
Veremos si hoy trae la suerte tu llamada en mi ventana
Que los relojes no duermen y en mi mente sus agujas son espadas
Y se me va de las manos mientras la vida sigue pasando

Y yo perdiendo la calma, ciudad extraña
De mi pasado, de mi pasado
Que se me va de las manos, que se me va de las manos, que se me va de las manos, entre.
Que se me olvida la gente, que se me va de las manos
Que se me va de las manos, que se me va de las manos, entre.

http://www.youtube.com/watch?v=RY6YKM3TceU&feature=related



jueves, 8 de enero de 2009

TE SIGO A TI MARIPOSA

SIGO CADA PALABRA QUE ESCRIBES , SIGO CADA PALABRA DE TI MARIPOSA ESPERO VERTE PRONTO
INMORTAL
Canción de LA OREJA DE VAN GOGH

Tengo aquí bajo el vestido

bien escondiditos tus besos malditos
mariposas que al alba de regreso a casa
se venían conmigo…

Yo tengo aquí bajo la cama
cada madrugada que la deshicimos…
Tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio.

Tengo aquí dentro de un vaso la primera ola de aquella mañana,
tengo en uno de mis rizos el ritmo del tango que siempre bailabas.
Tengo en un suspiro aquellas palabras que nunca dijimos…
Tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio…

Después de ti entendí, que el tiempo no hace amigos,
qué corto fue el amor y qué largo el olvido.
Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se enciende al pasar
cualquier mariposa, la estrella polar que viene sola y muy solita se va
seré el sabor de un beso en el mar,
un viejo proverbio sobre cómo olvidar…
seré inmortal.
Porque yo soy tu destino.

Tengo aquí bajo mi almohada tu fotografía frente a Santa Clara,
dice más que mil palabras y yo le contestó que también te amaba.
Yo tengo abierta la ventana porque así se escapa el tiempo sin verte…
Tengo tantas cosas, tengo todas en mi mente…

Después de ti entendí que el tiempo no hace amigos,
qué corto fue el amor y qué largo el olvido.
Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se enciende al pasar
cualquier mariposa, la estrella polar que viene sola y muy solita se va
seré el sabor de un beso en el mar,
un viejo proverbio sobre cómo olvidar…
seré inmortal.

Seré ese lunar que adorna en tu piel,
una paloma cerca de donde estés.
Un golpe de suerte, el café de las tres,
alguna mirada que te haga enloquecer.
Seré el amor que avisa en el tren,
un presentimiento de que todo irá bien,
seré inmortal… seré inmortal…
seré inmortal porque vivo en tu destino.

http://www.youtube.com/watch?v=7C5pPrl8WYo


CAPULLO DE MARIPOSA

Un hombre encontró un capullo de mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar. Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida.

Autor desconocido.